Pão de queijo

Brasil · Pan · Media

Pão de queijo

Panecillos de queso brasileños: crujientes por fuera, elásticos y huecos por dentro

Pequeños panecillos de queso inflados de Minas Gerais, hechos con almidón de yuca, leche, aceite, huevos y queso curado, sin gluten de forma natural. Escaldar el almidón con la leche y el aceite hirviendo gelatiniza parte de él, lo que da elasticidad a la masa y un interior esponjoso y elástico a los panecillos.

VegetarianaSin glutenBaja en caloríasBaja en salBaja en azúcar
Valor energético
395 kcalpor ración
Preparación
30 min
Cocción
30 min
Reposo
15 min
Proteínas
8 g
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Utensilios

  • Bol grande resistente al calor
  • Cazo pequeño
  • Cuchara de madera o batidora amasadora con pala
  • 2 bandejas de horno forradas con papel de hornear
  • Rallador fino

Antes de empezar

  1. Ralla el queso fino.
  2. Bate ligeramente los huevos en una jarrita.
  3. Forra las bandejas y coloca las rejillas del horno en el tercio superior y el inferior.

Elaboración

  1. Precalienta el horno

    Calienta el horno a 190 °C (170 °C con ventilador).

    Está listo cuando La luz del horno se ha apagado y el horno lleva al menos 10 minutos a la temperatura indicada.

    190 °C · 374 °F
  2. Mezcla los almidones

    250 g almidón de yuca agrio (polvilho azedo)250 g almidón de yuca dulce (polvilho doce)

    Pon los dos almidones en el bol resistente al calor y mézclalos con los dedos, deshaciendo los grumos.

    Está listo cuando El almidón está uniformemente fino y en polvo, y cruje ligeramente entre los dedos.

  3. Hierve la leche y el aceite

    300 ml leche entera120 ml aceite de girasol8 g sal fina

    Pon la leche, el aceite y la sal en el cazo y llévalos a ebullición a fuego medio, 3–4 minutos.

    Está listo cuando La leche hace espuma y empieza a subir por las paredes del cazo.

    Consejo Vigílala de cerca: la leche se sale en cuestión de segundos.

  4. Escalda el almidón

    300 ml leche entera120 ml aceite de girasol8 g sal fina250 g almidón de yuca agrio (polvilho azedo)250 g almidón de yuca dulce (polvilho doce)

    Vierte el líquido hirviendo sobre el almidón de una sola vez y remueve con fuerza con la cuchara de madera hasta que no quede polvo seco.

    Está listo cuando La mezcla está grumosa, pegajosa y en parte translúcida, como migas húmedas que se pegan entre sí.

    Consejo El líquido tiene que estar hirviendo. Si solo está caliente, el almidón no se gelatiniza y los panecillos quedan planos y densos.

  5. Deja enfriar la masa

    Deja enfriar la masa 10–15 minutos, removiendo una o dos veces.

    Está listo cuando La masa se nota tibia pero ya no caliente al apoyar la mano, a unos 40 °C.

  6. Añade los huevos

    3 huevos

    Añade los huevos poco a poco, mezclando o amasando bien después de cada adición hasta que se integren.

    Está listo cuando La masa primero se vuelve resbaladiza y cortada, y luego vuelve a unirse lisa y pegajosa.

    Consejo El tamaño de los huevos varía. Deja de añadir cuando la masa esté blanda pero mantenga la forma; no debe quedar líquida.

  7. Incorpora el queso

    250 g queijo minas meia-cura

    Añade el queso y amasa con las manos o con la pala 3–4 minutos.

    Está listo cuando La masa está lisa, blanda y algo pegajosa, y forma una bola sin desparramarse.

  8. Forma las bolitas

    120 ml aceite de girasol

    Úntate las manos con un poco de aceite y forma bolitas de 3 cm (unos 30 g cada una). Colócalas en las bandejas separadas 4 cm.

    Está listo cuando Las bolitas son redondas y de superficie lisa, sin grietas.

    Consejo Si la masa se te pega a las manos, vuelve a untarlas de aceite cada pocas bolitas en lugar de añadir almidón.

  9. Hornea

    Hornea 25–30 minutos, intercambiando las bandejas a mitad de cocción. No abras el horno durante los primeros 15 minutos.

    Está listo cuando Los panecillos han crecido hasta aproximadamente vez y media su tamaño, están dorados por la base y ligeramente dorados por arriba, y suenan a hueco al golpearlos.

    190 °C · 374 °F
  10. Deja reposar y sirve

    Déjalos en la bandeja 5 minutos y sírvelos templados.

    Está listo cuando La corteza está crujiente y el interior se estira y humea al abrir uno.

Errores habituales

Los panecillos quedan planos y densos.

Solución El líquido no estaba hirviendo al verterlo, o la masa quedó demasiado húmeda. Viértelo a pleno hervor y añade el último huevo solo si la masa lo necesita.

Se extienden y se abren.

Solución La masa estaba demasiado blanda o el horno demasiado frío. Reserva parte del huevo y asegúrate de que el horno esté bien precalentado.

Se hunden después de hornearlos.

Solución Les faltó horno. Hornéalos hasta que suenen a hueco y estén dorados por la base, y no abras el horno durante los primeros 15 minutos.

Les falta sabor.

Solución El queso era demasiado suave. Usa un queso semicurado y salado, como el meia-cura o el parmesano, no solo mozzarella fresca.

Para servir

Sírvelos templados, recién salidos del horno, con café en el desayuno o como tentempié. Cuatro panecillos son una ración; también están buenos abiertos y rellenos de jamón o de dulce de guayaba.

Conservación y recalentado

Lo mejor es comerlos el mismo día. Guarda los panecillos horneados en un recipiente hermético 1 día y reavívalos a 180 °C durante 5 minutos. Congela los panecillos horneados hasta 1 mes.

Con antelación

Congela las bolitas crudas ya formadas en una bandeja y luego pásalas a una bolsa; se conservan 3 meses. Hornéalas congeladas a 190 °C durante 30–35 minutos, sin descongelar.

Variantes

Solo con almidón dulce

Usa 500 g de polvilho doce si no encuentras polvilho azedo. Los panecillos suben menos y quedan más blandos y elásticos.

Con parmesano y mozzarella

Fuera de Brasil, usa 150 g de parmesano rallado fino y 100 g de mozzarella firme rallada. Los panecillos quedan más salados y sabrosos.

Masa de batidora (molde de magdalenas)

Tritura en frío el almidón, la leche, el aceite, los huevos, la sal y el queso hasta obtener una mezcla lisa, viértela en un molde engrasado de 24 minimagdalenas (minimuffins) y hornea a 200 °C durante 20–25 minutos. Más rápido, con una miga más ligera, tipo bizcocho.